BLOG PETICOTAS Celebra los 8.000.000 de Lectores Con Una Entrega A Puro Arte.

PETICOTAS IV

Queridos amigos lectores: Por razones ajenas a la Sra. Mimicha Bobbio así como al Departamento de Prensa, PETICOTAS IV demora su salida unos meses más.
Cuestiones editoriales hacen, que el IV libro de la escritora, esté en todas las librerías del país y en varios países de América Latina, a fines de septiembre, principios de octubre.
Desde ya les agradecemos la espera, al igual que los lindísimos correos y mensajes que nos llegan cotidianamente.
Como siempre, y semanalmente, nos encontramos a través de BLOG PETICOTAS en sus diferentes entregas especialmente pensadas para recrear el espíritu de la cultura sin fronteras idiomáticas, ya que el BLOG, gracias a la tecnología, puede traducirse desde el sitio web de Google.

ARTE: "Rythme Colours”

1967. Oleo De Sonia Delaunay.


El Mundo Del Arte...

Era la antigua residencia de los Pacelli (Pío XII).
Disfrutaba muchísimo.
Durante una hora quedé admirada frente al David de Miguel Ángel...
Pensando en Buonarotti, luego de haberme deleitado con La Piedad...
El Moisés, la Capilla Sixtina, las columnas del Bernini....
Hileras de a dos. Todo era deslumbrante... soberbiamente lindo y majestuoso...
Parada en un punto determinado esas hileras se transformaban en una...
Una sorpresa tras otra. Gran exaltación de la belleza...
¡Berninis, Buonarottis, Boticellis!
Demasiado para mis ojos que temían no alcanzar a deleitarse con todo lo que había a su alrededor...
Viví sumergida en el arte en general...
Actualmente lo disfruto con mayor placer. Claro está, siempre que puedo.
Igualmente, la belleza me acompaña in mente...
Poseo mayor cantidad de herramientas de conocimiento para apreciar mejor una obra de arte...
La lectura es, indudablemente, mi debilidad. Otra forma de expresión artística...
A los catorce años mis siestas llevaban el sello de Manuel Mújica Lainez... a quien lo encontré en D’ Ormesson, en Francia...
Cuando hay pasión, la vida alcanza para todo.
Me transportaba de un rincón a otro del planeta. ¡Mes souvenirs!
Bomarzo me llevó dos días.
Hemingway, por su parte, me hacia morder la arena del desierto africano.
Jorge Amado, el nostálgico de su tierra creole “Verro Dagua.” (PETICOTAS I. Págs: 42-43)

(Ilustración del texto: La Capilla Sixtina)

De La Colección Panda

¡Oh... unión de hermanitos panda...!


ARTE: "Tanger" (2009)

Oleo Sobre Tela De Eduardo Arroyo. Artista Español Y Gran Dramaturgo... Nacido En Madrid En 1937.


"...mí Madre... encarna todas las Madres..."


Cuando ingresé con mis seis años a preescolar fui llevada de la mano de mi madre.

Una mano joven, fuerte, segura de sí misma, debido quizás, a una inteligencia que sobresalía por sus poros.

Elegante, altiva, de ojos color esmeralda ¡Cómo admiraba a mi madre!

Tenía el mundo a sus pies por su carácter de líder.

Orgullosa de sus estudios superiores en una época en la cual, las señoritas, debían quedarse en sus casas a tejer o bordar.

A los 19 años ya era profesora de matemáticas y geografía frente a alumnos mayores que ella.
Estaba orgullosa de tener una mamá tan elegante y que manejase, según mi visión de niña, el mundo a su gusto y piacere.
¡Es que se imponía, y cómo!

Yo vestía un vestidito verde claro, con punto smock.

Intimidada por no tener listo el uniforme y porque desde mi apenas metro y algo, todo, lo veía alto e inalcanzable.

En el momento en que mami me soltó la mano me sentí perdida. Estado que duro poco.

Ya que al instante me había transformando en una comandante en jefe y la pauta es, que no me acuerdo de ninguna compañerita. Solo quedé absorta al ver como vomitaban y lloraban, desconsoladamente, personitas prendidas de los pantalones de sus papás.

Hija de Yrigoyenistas, casada con mi padre, hijo de conservadores, dio clases hasta que la última de mis hermanas anunció su venida al mundo.

Hasta el último de sus días, fue siempre la primera de la fila para cobrar su jubilación de profesora.

De vez en cuando nos llevaba. Todavía éramos niños con mi hermano José Luís.

“Mami nos da vergüenza”.

Ella giraba su cabeza a lo Greta Garbo y nos preguntaba y afirmaba:
“¿Por qué?” “Si he trabajado toda mi vida”.

En caso de llevarnos matemática o cualquier otra materia que las había y bastante, nos decía mientras se enroscaba mi pelo entre sus dedos: “No hay peor cosa que tener hijos burros”.

“Razona, Razona”.

¡Mi madre! ¡Qué fuerte es su presencia en mi vida! ¡Qué importante!

A veces, cuando estoy confundida me pregunto cómo hubiera reaccionado ella ante tal o cual cosa. Así como hoy, lo hago con Jesucristo.

Creo que siempre quise parecérmele.

Pero a medida que pasan los años, ella, es cada vez mejor.

¡Magistralmente mejor!

Era la época del “Tercer Mundismo” y el sacerdote del colegio, medio izquierdón a nuestro gusto, me tiraba claves contra los ricos.

Muchas compañeras perdí en esta guerrilla.

A lo mejor, vislumbraba un liderazgo en mi personalidad que podía serle útil.

En casa éramos muy creyentes y mi padre muy cercano al Episcopado.

Lo cierto es, que llegué del colegio y le dije a mi madre:

“Mami, este sacerdote me habló mal de…”

Mami pego un salto. Se fue al colegio y vaya a saber qué le dijo al sacerdote.

Pero lo puso en vereda como solo ella sabía hacerlo. ¡No le toquen a sus pollitos! (PETICOTAS I. Págs. 20- 21)

De La Colección Panda

La Mamá Panda En El Mes De La Madre...


Principado De Mónaco...

Paraíso de Ensueño... a dos pasos del "Festival Internacional de Cine de Cannes..."


ARTE

Paul Klee. "Brûle Encore". 1939.

La Importancia De La Identidad...

...Me decían: “Leo, “schnel” aquí. Leo, schnel allá…”
Proseguía el viejito con su relato: Así me tenían. De aquí para allá...
Cuando llegó el día de la Liberación me encontraba solo sin saber quién era.
De mis raídas mangas, colgados estaban, estos “jerarcas de la muerte.”
Rogándome casi a las lagrimas y sus cuerpos temblorosos: “sálvanos Leo, hemos sido buenos contigo, no queremos morir.”
Mis pestañas me molestaban. Diminutos cristales se obstinaban en prorrumpir a llorar y abrazar a ese abuelo cerrándole fuertemente contra mi pecho.
“¿Sabe hija? La Humanidad padece de terror si no alza los ojos al cielo.
Se sienten perdidos frente a un Universo que no ven impedidos por gruesas viseras, pero necesita seguir viviendo, multiplicándose.
Fue así que casi pedí limosna a una señorita que supo comprenderme y le pedí que me diera un hijo de mis entrañas
Única manera de traspasar mi historia visceral. Necesidad para que tenga sentido mi vida.
Amablemente y amparándose de mí, me dio dos y nos enamoramos con el calor de la Solidaridad. Ya no estoy solo y la Humanidad sigue su curso de multiplicarse.
Viviendo así, poco a poco fui reconstruyéndome una identidad perdida. Sé quien soy hora pero no sé quien fui.”
¡Pronto estoy para atestiguar que el hombre puede salvarse ‘con una simple sonrisa’...!
(Texto completo en PETICOTAS II. Págs. 152- 153- 154- 155- 156)

¡Oh... la importancia de la ternura!


BLOG PETICOTAS CELEBRA

Los 7.000.000 de Lectores con otra entrega especial.

La genialidad de un pintor ambidiestro

Paul Klee. Apress L'inondation. 1936

El Rey Indígena

Es mágico sentir como el agua nos acaricia mientras nadamos acompañando a las rayas.

Mantas, gigantes sombras negras que aletean como al ritmo de un suave Vals.
Una de un lado y la otra del otro. Y aquella que lleva la delantera y te va absorbiendo hacia las profundidades hasta que el sol deja de iluminar.
Pero una continúa siguiendo el sonido que emiten y da lo mismo seguir, que volver.
Solo el ser humano vuelve a conciencia.
Yo pensé en mis hijas y volví... sin darme cuenta el tiempo que contuve el aire en mis pulmones.
Me había tirado del barco sin respetar “No, Cuidado”... para nadar con los tiburones. Con un oriundo de la isla muy adiestrado que presionando un punto en los costados de la enorme boca del tiburón, éste queda adormecido. Bajo ese estado puede uno tocarlo.... es suave como el terciopelo y luego uno se pierde…
Así... pasé un mes en total contacto con la naturaleza.
Ya subida al barco que me transportaría desde la Isla Bora-Bora hacia Papeete, miro por una de las ventanillas una figura majestuosa. Con la seriedad y la postura de un personaje lleno de dignidad. Aquella, que solo poseen los Señores.
De cabellera larga al viento y nariz hacia el cielo... era el Rey Indígena de la isla con su mujer al lado, Arretá.
Al momento en que me vio... con delicadeza tomó su infinidad de collares de caracolas, que tanto habían sido recibidos en calidad de respeto por ser el Rey y me los pasó por sobre mi cabeza... dejando al desnudo su torso... despojado.
De esa manera me agradecía. Pero como es un detalle personal, por una cuestión de respeto, prefiero callar.
Viajé con los collares mientras su figura de León se me iba haciendo pequeñita... hasta que en un instante desapareció quedando intacta en mes souvenirs.
El barco se alejaba... (PETICOTAS I: Págs: 97-98)
Hasta los perros nos dan clases de urbanismo...


Aproximándonos Al Día De La Madre...

Que se festeja, en casi todos los países del mundo, el 30 de mayo....
Hasta del mundo animal aprendemos el AMOR... hacia los hijos...


ARTE

Óleo Sobre Lienzo De Vassily Kandinsky. "Casacos"


Historia Del Tatuaje



...Hoy quiero contarles sobre la Historia del Tatuaje. Su práctica pareciera que comenzó por los años 1500 en las Islas Marquesas, pertenecientes al archipiélago Polinesiano.
Desde allí, este “arte” del tatuaje se difundió por toda la Polinesia. Se cuenta que si bien los orígenes de este divino rito se pierde en la noche de los tiempos, ciertamente su práctica de origen polinesiano ha ganado sus incontestables laureles, ya que famoso es en el mundo entero.
A más de dos siglos hoy, los marinos del capitán James Cook, impresionados por los suntuosos motivos que encontraron en el contacto con los indígenas del lugar, no dudaron en hacerse tatuar y ser exhibidos en el viejo mundo… ¡La moda había sido lanzada!
Según antiguas leyendas los Maoríes comenzaron a tatuarse para agradar a Ta’haro, el Dios todopoderoso. Y considerándose sus hijos, debían seducir su entorno. Simbolizando la belleza y el “charme”, el tatuaje se convirtió, de una rápida manera, en un rito esencial en la civilización maorí. Tanto para los hombres como para las mujeres. Era inconcebible no estar tatuado bajo pena de ser el hazmerreír. (PETICOTAS II. Págs. 108, 109, 110, 111)

IMAGEN

¡Qué feliz es el mágico mundo de la infancia!