"Imagínate... Perdió a su hijita..."

“Imagínate... Perdió su hijita…”
Esta frase de mi padre a la pregunta de mi madre ‘Ese señor que nunca sonríe…’
Resonó en mis tímpanos…reboto tal fuegos artificiales…incomprensibles…dolorosamente incomprensibles a mis tiernos añitos…
¿Pero cómo este señor perdió su hijita? ¿Dónde la habrá olvidado…?
‘El señor que nunca sonríe…’
Frase que se convirtió en eco golpeando mudos muros y puertas del largo pasillo en mi andar… llevada por las suaves y cálidas manos de mis padres…
Desde mi pequeña estatura les observaba… girando mi cabecita de un lado al otro… embelesada por esa pareja que formaban… tan jóvenes... tan elegantemente jóvenes y lindos… si ni caso hice a mi cuello que empezaba a doler en este feliz girar observando cómo se entrecruzaban el verde esmeralda de los ojos de mi madre y la sorprendida mirada de papá… “¡Cuidado…es muy niña aun…!”
Un notable silencio siguió… para mi eterno… pensativo…
Coca abrió la puerta de la habitación.
Con brazos abiertos y sonriente me esperaba un baño antes de meterme en la cama.
Tarareaba… siempre lo hacía mientras secaba mi pelito en la infantil colonia… “buscaba mi alma… la la la’… “Pero Coca ¿¡Por qué ese señor nunca sonríe!? Nada… seguía en su cantar…
Así es que me dormí con esta pregunta que se ahogaba en mi garganta.
Estábamos pasando las vacaciones en Mendoza…recuerdo que al descorrer por las mañanas las cortinas… un imponente escenario de de gigantes…majestuosas montañas de Los Andes reclamaban una reverencia...puntitos blanquísimos de nieve se encaramaban en sus cumbres…casi imperceptibles pues era verano...y el sol las mimaba…
Mi decidido despertar fue ir al curioso encuentro del ‘señor que nunca sonríe’ porque perdió a su hijita’…
Tiernos anos pero ya instalada mi tenacidad que luego se reflejaría a lo largo de los embates de mi vida.
Sentadita alrededor de la piscina mis pies probaban la frescura del agua y con la rapidez que encierran los sueños perdí la noción del tiempo…sentí una dulce caricia en mi cabecita soñadora…alce curiosa mis ojos y percibí al ‘señor que nunca sonríe’ agradeciendo al supuestamente bañero que le acomodaba con una blanco toallón...
Decidida e incorregible peticotera…el reloj del tiempo desapareció…mis hombros al rojo vivo me dieron la pauta de quien sabe cuántas Peticotas le abre recitado al ‘señor que…sus sonoras carcajadas subían y bajaban al ritmo de su vientre…
Recuerdo la cara de mis padres al escuchar decirme al pasar… “Ustedes se equivocan… ese señor no sonríe… solo irrumpe en carcajadas…"
Hoy, recuerdo este episodio de mi vida… Ese señor había encontrado a su hijita en pocas horas... pero intensamente…
Siempre hay tiempo para dar felicidad…
Lagrimas de cristal acarician mis mejillas… caen cálidas… transparentes… y mis amigos enanos con sus gorrón en sus callosas manos no osan mirar… cabizbajos en signo de respeto… esperan mi despertar… siempre en ese dulce y perseguidor paroxismo de si estoy despierta o simplemente soñando…
¡Sin evadirme de una eterna felicidad!

36 comentarios:

Andrea dijo...

Preciosa historia Mimicha, un placer leerla. Gracias por tan linda entrega y felicitaciones.

Ale dijo...

Conmovedora historia Mimicha, un beso, lo mejor!

M. Eugenia dijo...

Lindisima historia Mimicha. Que delicadeza y cuanta dulzura.

Carmen dijo...

Siempre logra emocionarme. Esta vez, más que nunca. Gracias.

Magui dijo...

Es una vivencia única. Gracias por compartir su vida Mimicha.

Adela dijo...

Emocionante Mimicha, emocionante!!!

Nacho dijo...

Sos la mejor Mimicha

Karina dijo...

Nunca va a dejar de sorprenderme Mimicha. Que texto tan amoroso.

Sole dijo...

Sos un única y muy linda imagen! Estás en todos los detalles.

Anónimo dijo...

Soñado Mimicha. Sos lo mejor de la web!!!

Miguel dijo...

Gracias por compartir tan lindas historias Mimicha. Te conocemos cada entrega, un poco más!

Lola dijo...

Su ternura conmueve inmensamente. Felicitaciones!

Anónimo dijo...

Sos mágica Mimicha!! Salta te quiere!!!

Alicia dijo...

Solamente usted puede escribir un texto tan sincero y puro!

Jerry dijo...

Fantástico todo Señora Bobbio. La queremos, respetamos y admiramos. Somos de Vera!

Carlos dijo...

No tengo más que palabras de agradecimiento y felicitaciones!

Lola dijo...

La ternura de pequeñita la seguis teniendo de grande! DIOSA!!!
Emocionas hasta las lagrimas!

Anónimo dijo...

Sos un amor Mimicha. Desde chiquita con tus peticotas y ahora con toda la cultura que te caracteriza!

Marita dijo...

Dulce, dulce. Así es Mimicha!

Bárbara dijo...

Qué historia tan linda Mimicha!!! Emocionante!

LILIA FRANZA dijo...

Querida Mimicha, emocionante y encantador relato, con la ternura e igeniudad propia de la ñinez, que siempre te llevara a ser esa niña y sus "Peticotas" acompañada por tus enanos que nunca te dejaran de acompañar y cuidar.
Gracias amiga, por hacerme disfrutar una vez mas de tu maravillosa pluma.
UN INMENSO ABRAZO!!!

Mary dijo...

Mimicha, very excited to read it. Congratulations. A big kiss.

Dulce dijo...

He leído cosas e historias lindas, pero como esta, nunca. Mimicha, sos entrañable.
Te queremos todos!! Salta te espera!
Argentina te espera!

Anónimo dijo...

Excelencia pura!!!!!!!!!!!!!

Amanda dijo...

Admiro su forma de plantarse en la vida. Me conmueve su estilo Señora Bobbio.

Viviana dijo...

Es muy lindo que compartas esta linda historia Mimicha. Me das felicidad y ganas de vivir!

Anónimo dijo...

Merci pour le amour Mimicha.
Je t'aime. Tu me manques Mimicha.

Iris dijo...

Sos la mejor Mimicha! Gran escritora!!! Por muchas peticotas màs!!!

Carlos desde Perú dijo...

Diosa e inteligente Mimicha. Me encantó la historia! Felicitaciones por todo!

Delia dijo...

Mimicha, me encanta tu forma de ser y escribir. Un beso.

Anónimo dijo...

Felicitaciones por todo lo que hace- Usted es una persona de bien!

Anónimo dijo...

Conmovedora historia. Bellísima-

Nuria dijo...

Mimicha me encanta tu blog! Adelante!

Grace dijo...

Una historia inolvidable!! Felicitaciones!!!

Dario dijo...

Con todo respeto, su belleza siempre me encandiló y ahora más que nunca, sabiéndola una brillante escritora.

Sandra dijo...

Preciosa historia de amor y dulzura!!!