No importaba la...

No importaba la posición de mi cuerpo recostado.
Mis manos me servían de almohada detrás de mi nuca.
Sobre un húmedo y mullido pasto, mis ojos en estado de fascinación.
Podía también estar flotando si no fuese que de a ratos lo estiraba.
Mis músculos se acomodaban. Sentía las placenteras caricias de las gotitas de rocío que me adormecían.
Los poros de mi piel se dilataban agradecidos al beber sedientos de la miel del estío de una mágica noche de verano.
¿En el campo?
Con la punta de mi nariz podía tocar “La cruz del Sur.”
Los enanos educadamente callados.
El misterio de la noche había ya borrado el polvo del sol, dando paso al reluciente esplendor de una luna que henchía un cielo poblado de constelaciones.
Dibujadas sobre aterciopelado telón, “Los siete cabritos”, “El puñal”, “Las tres Marías”, “Mi madre.”
Penetraba en el profundo misterio de la noche.
Se abrían las compuertas del Pensamiento…
Nadaba de un lado al otro sobre aquel césped perfumado de tierra mojada por una lluvia tan ansiosamente esperada.
¿Existirá placer más grande que sentirse que se abraza tan inmenso cielo?
Mi corazón latía al ritmo del guiñe de las estrellas.
La Vía Láctea desplegando una alfombra lechosa abría su paso en intenso tinte negro.
¡Cielo del Sur! Tan poblado como despojado es el del Norte.
Te invita a tocarlo, disfrutándolo, creyendo que lo haces.
Hasta en un pequeño espacio comienzas a contemplarlo, a soñar, a crear, a creer, a agradecerle infinitamente este regalo que ningún ser humano, aunque se lo proponga con esmerado romanticismo, te lo puede ofrecer.
Salvo que comparta contigo sin emitir sonido alguno, la música del silencio que nos conduce a penetrar en lejanos paisajes que se acercan y se esfuman en el espacio, visitando olvidados lugares. Por qué no, nuevos.
Donde nunca estuvimos…
Y así recorremos con la mirada nuestro mundo interior, invitados obstinadamente a franquear el espejo del alma para viajar más allá de nuestras apariencias.
Sin abandonar nuestras telúricas raíces.
Volando apenas sobre mágicas plumas nuestro camino personal, individual…
Arrastrando huellas acumuladas que el tiempo, no debe borrar.
Que deberían quedar fijas en nuestra eterna memoria.
Recostada con la mirada fija en el cielo. Nada puede borrar la dulzura de una caricia.
Besos robados bajo glicinas en flor.
Diamantes lagos con rosados flamencos.
Antiguas ánforas que respetuosas aguas devuelven intactas para no dañar la belleza de sus primitivos colores.
¡Quien no ama la vida, repudia la Eternidad!
¿¡Cómo no amarla!?
Si con la simple postura, recostada con mis manos cruzadas sosteniendo mi nuca sobre el húmedo pasto, con una libre mente de espíritu, nos pertenece.
Todo es posible con la decidida voluntad de proponérselo…
(PETICOTAS II)

29 comentarios:

Oscar dijo...

Puedo imaginarla en ese momento mágico tal como lo hice cuando lo leí por primera vez en su libro.
Maravilloso todo lo que hace.

Carmen dijo...

Santa Fe se pone de pie para aplaudirte y desearte lo mejor. Soy una santafesina que conoce quién es quién. Mimicha, sos noble y tu espacio, tu obra lo ponen de manifiesto. Saludos. Carmen

Paula dijo...

Delicioso texto!

Anónimo dijo...

Celebro sus textos!

Anahí dijo...

Nos transportamos contigo hacia ese mágico y sensorial mundo. Felicitaciones por todo.

Anónimo dijo...

Poesía y música para una tarde de domingo en soledad.

Cristina dijo...

Te aplaudo de pie!!!

Marcela dijo...

Sos muy especial Mimicha. Ecléctica e inteligente has hecho de tu blog un gran espacio de expresión. Cariños desde Mendoza. Marcela

Anónimo dijo...

SIMPLEMENTE, GRACIAS!!!!

Juan Manuel dijo...

Felicitarte es poco. Agradecerte no alcanza. Tu blog me inyecta de vida. Abrazo

Pablo dijo...

Me enamoro de vos cada vez que leo algo que escribis. Como este texto.

Richard dijo...

Mágico y de grandes profundidades. Me conmueve Señora

Adolfo dijo...

Es absolutamente grandioso y gratificante leer en su faceta poética.

Ornella dijo...

Me emocioné mucho cuando leí en su libro este texto y vuelve a mí aquella emoción pero con más intensidad. La apoyo y respeto.

Anónimo dijo...

Te sigo siempre Mimicha! Qué lindo estar juntos en domingo!

Romi dijo...

Preciosa luna. Me recuerda a un gran amor.
Excelente blog. Saludos!

Anónimo dijo...

Grandiosos Mimicha!

Sofía dijo...

Gracias Mimicha, si algo me encanta en esta vida, es leer su BLOG! Siempre lo espero ansiosa!

Belen dijo...

Pude hacer una pintura en mi mundo con su asombroso relato. Es el logro de los grandes escritores. Un abrazo grande.

Anónimo dijo...

Mimicha, noble mujer

Pina dijo...

Cuantos colores hay en sus textos Mimicha.

Miki dijo...

Magic texte. Merci pour la pureté et l'amour.

Vivi dijo...

Todo su blog es atractivísimo!! Qué buena cración Mimicha!!! FELICITACIONES DESDE VERA!

Anónimo dijo...

Muy lindo revivir sus libros Mimicha!

Susana dijo...

Sencacional Mimicha y que linda la foto que elegiste. Es todo lindo!

Elsita dijo...

Me gusta mucho su forma poética. Es muy cálida y natural cuando escribe. Felicidades por todos los éxitos!

Anónimo dijo...

Placentero texto Mimicha. Un bálsamo para una Argentina que duele.

Vilma dijo...

un texto reparador para el alma. gracias mimicha.

Roque dijo...

Es cierto, un bálsamo Mimicha. Un abrazo desde Mendoza.