Una entrevista que rescata tres Valores Esenciales.
El valor a responder sin intentar vender simulacros. El valor de la sabiduría de una gran mujer a punto de cumplir sus mágicos y reconfortantes cien años.
Y por sobre todas las cosas, el valor por la vida misma.
-¿Cómo celebrará sus cien años?
-Ah, no sé si viviré. Y además, no me placen las celebraciones.
Lo que me interesa y da placer es lo que hago cada día.
-Y ¿Qué hace?
-Trabajo para becar a niñas africanas para que estudien y prosperen. Ellas y sus países.
Y sigo investigando y pensando.
-¿No se jubila?
-¡Jamás! La jubilación está destruyendo cerebros. Mucha gente se jubila y se abandona.
Eso, mata su cerebro. Enferma
-¿Cómo anda su cerebro?
-Igual que a mis veinte años. No noto diferencia en ilusiones ni en capacidad.
Mañana vuelvo a un Congreso Médico.
-¿Pero algún límite genético habrá?
-No. Mi cerebro pronto tendrá un siglo. Pero no conoce la senilidad.
El cuerpo se me arruga, es inevitable. El cerebro, permanece igual.
-¿Cómo lo hace?
-Gozamos de una gran plasticidad neuronal. Aunque mueran neuronas, las restantes, se reorganizan para mantener las mismas funciones. Para ello, conviene estimularlas.
-Ayúdeme a hacerlo.
-Mantén tu cerebro ilusionado, activo. Hazlo funcionar y nunca se degenerará.
-¿Y viviré más años?
-Vivirá mejor los años que viva. Eso es lo verdaderamente interesante. La clave es mantener curiosidades, empeños, pasiones.
-La suya fue la investigación científica.
-Sí, y sigue siéndolo.
-Descubrió como crecen y se renuevan las células del sistema nervioso.
-Sí. En 1942 lo llamé Grow Factor. NGF. Factor de crecimiento nervioso. Durante medio siglo se estuvo en entredicho hasta que se reconoció su validez en el año 1986.
Por ello, ¡me dieron el Premio Nobel!
-¿Cómo fue que una chica italiana de los años veinte se convirtió en neurocientífica?
-Desde niña tuve empeño de estudiar. Mi padre quería casarme bien. Que fuese buena esposa y madre. Y yo, me negué. Me planté que quería estudiar.
-Qué disgusto para papá ¿no?
-Sí, pero es que yo no tenía una infancia feliz. Me sentía un patito feo, tonta y poca cosa.
Mis hermanos mayores eran brillantes y yo me sentía inferior.
-Veo que convirtió eso en un estímulo.
-Me estimuló también el ejemplo del médico Albert Schweizter que estaba en África para paliar la lepra. Deseé ayudar a los que sufren. ¡Era mi gran sueño!
-Lo ha hecho (…) con su ciencia.
-Y hoy ayudando a las niñas de África para que estudien, luchemos contra la enfermedad. Si acaba la opresión de la mujer en esos países islamistas (…)
-¿La religión frena el desarrollo cognitivo?
-Sí, la religión margina a la mujer frente al hombre. La aparta del desarrollo del conocimiento.
-¿Existen diferencias entre el cerebro del hombre y el cerebro de la mujer?
-Solo en las funciones relacionadas con las emociones. Vinculadas al sistema endocrino. Pero en cuanto a las funciones cognitivas, no hay diferencia alguna.
-¿Han intentado asesinarla?
-Durante el fascismo, Mussolini quiso imitar a Hitler en la persecución de judíos y tuve que ocultarme por un tiempo. Pero no dejé de investigar nunca.
Monté laboratorio en mi dormitorio y descubrí la ¡apoptosis! Que es la muerte programa de las células.
-¿Por qué hay un porcentaje tan alto de judíos científicos e intelectuales?
-La exclusión fomentó entre los judíos los trabajos intelectivos. ¡Pueden prohibirte todo pero no que pienses! Y es cierto que hay muchos judíos entre los Premios Nobel.
-¿Cómo se explica usted la locura nazi?
-Hitler y Mussolini supieron hablar a las masas en las que siempre predomina el cerebro emocional sobre el neocortical, el intelectual.
¡Manejaron emociones, no razones!
-¿La ideología es emoción o sinrazón?
-La razón es hija de la imperfección. Los invertebrados son perfectos. Nosotros ¡no! Y al ser imperfectos, hemos recurrido a la razón, a los valores éticos. ¡Discernir entre el bien y el mal!
-¿Nunca se ha casado? ¿Nunca ha tenido hijos?
-No. Entré en la jungla del sistema nervioso y quedé tan fascinada por su belleza que decidí dedicarle todo mi tiempo ¡Mi vida!
-¿Lograremos algún día curar el Alzheimer, el Parkinson, la demencia senil?
-¿Curar? Lo que lograremos será frenar, retrasar, minimizar todas esas enfermedades.
-¿Cuál es su gran sueño?
-Que algún día logremos utilizar al máximo nuestra capacidad cognitiva.
De nuestros cerebros.
-¿Cuándo dejó de sentirse patito feo?
-¡Aún sigo conciente de mis limitaciones!
-¿Qué ha sido lo mejor de su vida?
-Ayudar a los demás.
-¿Qué haría hoy si tuviera veinte años?
-¡¡¡Pero si lo estoy haciendo!!!